jueves, 23 de enero de 2020

Cuento

- Describeme como a uno de los personajes de tus cuentos.
Apartó la pluma a un rincón del escritorio y levantó la mirada de los pliegos de papel que revueltos con furia habían perdido el orden original de la novela que no estaba siguiendo el mejor de los caminos. Como su vida, la escritura había perdido todo sentido.
- Parece que las cosas no están yendo bien y sin embargo te resistes a pedir auxilio.
Trato de adivinar cuanto tiempo llevaba ella mirándolo, sentada en el sofá colocado justo junto a la ventana en el que solía dormir con las luces de la ciudad pegandole en la cara con la firme intención de despertar y tener el siguiente capitulo en la punta de los dedos.
- Ya lo ves, se me han muerto las ideas, me he quedado sin amigos y lo único que se me ocurre para salir de esto es escribir lo que sea, sin sentido ni orden, sin emoción. Lo hago solo por no morir sin hacer nada.
- No puedes morir sin escribir mi cuento, me lo debes.
- No puedo convertirte en personaje, hacerlo seria aceptar que has pasado de mi vida real a la vida que invento para los demás.
Se dijo que esta vez si iba a quitarle las llaves de su oficina, era imposible llevar la cuenta de todas las veces en que sin pensarlo se había aparecido ahi en el sofá para pedirle que la inmortalizara en uno de sus cuentos. Casualmente siempre aparecia en los momentos en que no tenía nada para contarle a sus lectores.
- Siempre logras salir, siempre logras crear algo nuevo, incluso creo que lo haces solo para no cumplirme, para dejarme fuera de tu mundo de fantasía.
- No quiero renunciar a tenerte en mi mundo real.
- Ya no me tienes en tu mundo real y no puedes convencerme de volver, lo único que te queda es escribir sobre mi.
- Si eso es lo que quieres…
Tomo una hoja en blanco y empezó a escribir el momento, a describirla sentada en el sillón con sus ojos grandes mirándolo, levantó la mirada para saber si llevaba el cabello suelto o recogido, pero ella ya no estaba ahí.


Como otras veces no pudo saber si aquello habia sido solo una alucinación o si de verdad ella había estado ahí, sentada en el sillón pidiendo su propio cuento, cuando volvió a mirar hacia el escritorio encontró varias hojas, el trabajo de toda una noche, volvio a leer y supo que había escrito sobre ella, que aquellas quince paginas tenian como protagonista a su musa, a aquella que siempre regresaba para regresarle la inspiración que últimamente perdia mas seguido que de costumbre.
Abrió el último cajón de su escritorio y depósito ahí el cuento nuevo sin corregir, sin revisiones, sabía que era perfecto y que ahora tenía que descansar junto a los otros cuentos que había escrito sobre ella, sabia que si se enteraba no volveria a aparecer de esa manera y nunca mas volveria a ver sus ojos.

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