lunes, 23 de marzo de 2015

La segunda vez

Segundas y terceras partes siempre serán mejores cuando de correr se trata y hoy vengo a contarles un poco de mi segundo medio maratón el día 22 de marzo en Zapopan.
Aun recuerdo cuando estaba a punto de correr mi primer medio maratón y entonces llego el toxickore a preguntarme si no me iba a inscribir al medio de Zapopan.
- Nombre si voy a terminar muerto el de Guadalajara
- No falta quien te compre el número si no lo puedes correr.
Tenia razón. Si ya tenía meses entrenando y cancelandole invitaciones a medio mundo pues que mas daba un mes mas de esfuerzo(casi una semana de descanso y 3 de entrenamiento)
Y bueno de repente estaba yo preparándome el día previo leyendo el libro de the oatmeal que tantas cosas me ha enseñado ("the terrible and wonderful reasons why i run long distances") alistando mis tenis y mi ropa.
Llego el domingo, en el mismo camión que yo otros 3 o 4 corredores de estos rumbos(antes los podía uno ubicar mas fácil por el pedacito de plástico en el tenis) luego la espera, el calentamiento, le digo al Charly que esta vez me la voy a llevar mas tranqui porque no me quiero sobrecargar(Aplauso de pie al charly que un dia antes cumplio treinta y tantos años).

Y arrancamos... Y la ruta fue difícil pero hubo ayuda celestial en el camino(asi se los contaba hoy a mis compañeros de trabajo)

Después en el km 14 o 15 tuve un segundo aire con el que deje atrás al Charly y finalmente pude superar mi tiempo anterior por unos 40 segundos.

- Oye pero cuarenta segundos no es tanto o si?
- Seguramente no pero a mi me supo como si hubiera hecho pedazos a mi otro yo que hace 4 semanas llego a la meta con intento de calambres en ambas piernas.
Y por cierto siempre que llego a la meta levanto la mano derecha al cielo porque se que hay alguien (alguienes) que me cuidan y que no puedo asegurar que estén en un cielo arriba de nosotros pero que me consta que están en todas partes en cada momento de mi vida y pues la gente mas conservadora dirá que si, que están en ese cielo por encima de nuestras cabezas.

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